martes, 14 de noviembre de 2017

LISTA

10 libros que todo estudiante de Nutrición debería leer


¿Estás pensando en estudiar Nutrición el año próximo? Para adentrarte en este fascinante mundo, te presentamos 10 libros fundamentales de Nutrición que deberías leer


1. Nutrición y Salud (Rosa Isabel Esquivel Hernández y otros)
Comenzamos el listado con un manual para estudiantes de Nutrición instintivo y básico. El tema es abordado desde una perspectiva que integra ambos conceptos.



2. La importancia de comer sano y saludable (María José Rosselló)
El manual te permitirá conocer las propiedades de los alimentos de nuestra dieta, así como las claves para alcanzar el bienestar a través de ellos.

3. Cómo dejar de comer, mal (Rius)
El autor expone los beneficios de una dieta balanceada y hace recomendaciones para ponerla en práctica.



4. La cocina de la salud (Valentín Fuster y otros)
La clave para llevar una vida sana a través de una correcta alimentación.

5. Colesterol: cómo controlar el nivel de LDL en nuestro organismo (Mason W. Freeman)
El prestigiosa Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard fue la encargada de elaborar esta publicación.



6. Recetas sanas y mediterráneas (Equipo Editorial)
Por su balanceada cantidad de nutrientes, la dieta mediterránea es considerada una de las más saludables

7. Colesterol y Dieta (Jaume Clapés)
El autor aborda una de las grandes problemáticas a nivel nutrición en el mundo.



8. Embarazo: Dieta y Nutrición Fácil (Adriana Ayala)
Durante el período de embarazo muchas mujeres suelen consultar a un nutricionista para llegar en óptimas condiciones al parto.

9. Cocina y Salud: Corazón (Jacqui Lynas)
Llevar una dieta sana es fundamental para quienes sufren problemas cardíacos.



10. La basura que comemos: transgénicos y comida chatarra (Rius)

Este nuevo best seller de Rius aborda el controversial tema de los transgénicos y la llamada comida chatarra.
Share:

martes, 7 de noviembre de 2017

TUTORIAL

6 tips para preparar una lonchera escolar nutritiva y saludable



1. Higiene 


Según la nutricionista, la lonchera escolar debe hacerse con higiene.  

Es importante el lavado de las manos, antes de preparar los alimentos.  Los envases que se utilizan para guardar los alimentos deben estar muy limpios. 



2. La merienda debe variar de acuerdo a la edad escolar del niño o niña


La especialista manifestó que si la merienda es para un niño o niña en edad preescolar hay que tener cuidado de ponerle alimentos con el cual pueda atorarse.  Ejemplo: maní.


3. Incluir grupos del "Plato de la Alimentación"


La lonchera o merienda escolar debe incluir alimentos del grupo del "Plato de Alimentación"

- Almidones, granos y cereales

- Frutas y vegetales

- Carnes

-Lácteos

- Aceites, grasas y azúcares


4. Lo que no se debe incluir en la merienda


Se debe evitar los jugos procesados, al igual que las sodas, ya que contienen exceso de azúcar, los cuales pueden causar sobrepeso y hiperactividad en los niños o niñas.

Otros de los productos que tampoco se debe incluir en la lonchera escolar son los snacks, ya que tienen exceso de sodio, colorantes y grasas.

También se debe evitar los chocolates, caramelos o alimentos que contengan azúcar.

Además de las frituras y alimentos grasosos.



5. Ejemplos de loncheras saludables


Emparedados:  Pan (utilizar pan en rebanadas, pan pita y de preferencia panes integrales).  Se le puede poner queso, mantequilla de maní, embutidos de pavo o pollo, que tienen menor cantidad de grasa.





Lonchera # 1 

- Emparedado de pollo, yogurt de sabores, galleta integral, una fruta y jugo natural.

Lonchera # 2

- Emparedado de Jamón con lechuga y tomate, cereales integrales con yogurt, frutas y jugo natural.

Lonchera # 3 

Se puede preparar con alimentos tradicionales de Panamá como:

- Pollo cortado en rebanadas o salchichas guisadas, maní, fruta de la época, agua y jugo natural.


Lonchera # 4

- Nuggets (hechos en casa, se pueden hacer asados), bollo, palitos de zanahoria o apio (acompañados de queso crema o aderezo de yogurt), jugo natural.

6. Recomendaciones


- El niño o la niña debe salir de la casa con desayuno, se debe evitar que vaya en ayuno para la escuela.

- Siempre se debe colocar en la lonchera una botellita de agua.

- Una vez a la semana se le puede permitir al niño o niña escoger una golosina o algo que le gusta para llevar en la lonchera.

- La mamá con el niño o niña, pueden programar la lonchera. 

- Se debe poner diferentes tipos de merienda escolar para que el niño no se canse de comer siempre lo mismo.

Share:

SOCIAL

TABÚES ALIMENTARIOS

Numerosos hábitos y costumbres alimentarias son inadecuadas desde el punto de vista nutricional. Algunas prácticas son el resultado de percepciones tradicionales sobre los alimentos que son susceptibles de cambiar por la influencia de pueblos cercanos, viajes, educación, etc. Otras prácticas alimentarias están ligadas a la existencia de tabúes.

Un tabú puede existir en un país, en una tribu, en parte de ésta, o en ciertos grupos de la población. Dentro de una sociedad puede haber costumbres alimentarias definidas en grupos de mujeres y niños, o mujeres embarazadas y niñas. En algunos casos las costumbres alimentarias tradicionales tienen que ver con un grupo de edad en particular, y en otras ocasiones un tabú puede estar relacionado con una determinada ocupación, como la caza. Otras veces, para algunos individuos, el tabú puede haber sido causado por algún suceso particular, como una enfermedad o una ceremonia de iniciación religiosa.



Aunque estos temas corresponden al campo de la antropología, es importante para un nutricionista estar familiarizado con las costumbres alimentarias de las personas con el fin de estar capacitado para mejorar su estado nutricional a través de la educación en nutrición u otros medios. Es evidente que la antropología y la sociología son importantes para el trabajador de la nutrición que está investigando o tratando de mejorar el estado nutricional de cualquier comunidad.

Algunas costumbres y tabúes tienen orígenes conocidos y bastante comprensibles, aunque los motivos originales quizá no se conozcan en la actualidad. Una costumbre se puede haber convertido en parte de la religión de una persona. Por ejemplo, el tabú judío contra el cerdo es probable que se introdujera para eliminar la tenia, prevalente en el cerdo, y que se consideraba mermaba la fuerza del pueblo judío. Aunque 2000 años después es posible comer cerdo sin peligro, los judíos no consumen esta carne. Los musulmanes comparten estas ideas sobre el cerdo. En ninguno de los casos éste es un tabú nutricionalmente dañino.

Muchos tabúes se relacionan con el consumo de alimentos ricos en proteína animal, sobre todo en grupos de comunidades que los necesitan. En África, hay un tabú sobre el consumo de huevo, que está desapareciendo rápidamente. Este tabú afecta en general a las mujeres, al creer que si comen huevos se vuelven estériles. La conexión psicológica entre la fertilidad humana y el huevo es obvia. En otros lugares, la costumbre tiene que ver con los niños, quizá para desanimar el robo de huevos de gallinas ponedoras, lo cual pondría en peligro la supervivencia de estas aves. Otras costumbres también afectan, a menudo, a mujeres y niños en relación con el pescado. Estas costumbres pueden ser un tabú, pues las personas que no están acostumbradas al pescado no le gusta simplemente porque encuentran que su olor es desagradable o por su apariencia que es «semejante a una serpiente». Muchas culturas se resisten al consumo de leche o productos lácteos.


Las costumbres que prohiben el consumo de ciertos alimentos que son nutricionalmente valiosos pueden no tener un importante impacto nutricional global, en particular si sólo uno o dos productos alimentarios son los afectados. Algunas sociedades, sin embargo, prohiben una amplia gama de alimentos a las mujeres durante el embarazo, por lo tanto se hace difícil seguir una dieta balanceada.


Share:

Colegio de Nutricionistas del Perú denuncia penalmente a falso profesional del ramo



El Colegio de Nutricionistas del Perú (CNP) denunció penalmente, por el delito de ejercicio ilegal de la profesión, al falso profesional del ramo Hugo Lurquin Daza, quien semanas atrás fuera acusado por presunta violación, informó hoy el decano de esa institución, Oscar Roy Miranda Cipriano.

Miranda Cipriano indicó que la pena para este tipo de delito está comprendida entre los cuatro a seis años de pena privativa de la libertad efectiva. 

Refirió que el denunciado se hacía pasar como profesional nutricionista y recomendaba dietas y suplementos alimenticios a un número no determinado de personas que acudían a él en su calidad de entrenador personal. 


“Las indicaciones nutricionales y la necesidad de uso de suplementos vitamínicos son de estricto manejo de un nutricionista, dado que una dieta o tratamiento nutricional proporcionado por empíricos podría provocar trágicas consecuencias en la salud del paciente”, comentó el decano.

Señaló que el Colegio de Nutricionistas del Perú realizó la verificación  y comprobó que Hugo Lurquin no se ha inscrito como miembro de  dicho Colegio Profesional y, por consiguiente, ejerce ilegalmente la profesión, hecho delictivo que se encuentra tipificado como delito.  

Miranda Cipriano recordó que según la Ley N° 30188, Ley del ejercicio profesional del nutricionista, "nadie puede ejercer funciones de profesional en nutrición ni denominarse como tal sin haber estudiado para tal fin en una universidad peruana o del extranjero y sin encontrarse colegiado ni habilitado por el Colegio de Nutricionistas del Perú".
Share:

Aprende cómo una buena alimentación puede mejorar tu salud

¿Alguna vez te has preguntado si estás obteniendo los nutrientes adecuados de los alimentos que consumes?



¿Alguna vez te has preguntado si estás obteniendo los nutrientes adecuados de los alimentos que consumes? Es un error habitual pensar que la malnutrición significa solamente no disponer de suficientes alimentos. Las personas que no consumen alimentos suficientes pueden estar desnutridas, pero también los que consumen demasiados se enfrentan al mismo riesgo.

La malnutrición se define como “un estado fisiológico anormal debido a un consumo inadecuado, desequilibrado o excesivo de macronutrientes y/o micronutrientes. La malnutrición incluye la subalimentación y la sobrealimentación, así como las deficiencias de micronutrientes”.

En otras palabras, la malnutrición, se produce cuando la dieta de una persona contiene muy pocos o demasiados nutrientes. ¡Cualquiera de nosotros puede sufrir malnutrición y no saberlo!

Para tener una dieta sana y equilibrada es importante tomar las decisiones correctas, pero a menudo estas decisiones se basan en otros factores además de la nutrición: la disponibilidad y el coste de los alimentos, el sabor y la apariencia, los gustos y aversiones personales, y las prácticas y tradiciones culturales.

No hay una dieta “ideal” que sea adecuada para todos. Las necesidades nutricionales son específicas de cada individuo, pero todo el mundo necesita una dieta equilibrada que incluya alimentos variados que aporten los diferentes tipos y cantidades de nutrientes que necesitamos para mantener una buena salud.


Si bien las necesidades nutricionales y alimentarias individuales varían con la edad, sexo, salud, estado y niveles de actividad, los consejos alimentarios básicos para los adultos recomiendan:
  • Comer carbohidratos con almidón como base de la mayoría de las comidas.
  • Comer frutas y verduras tanto como sea posible todos los días.
  • Comer legumbres con regularidad.
  • Consumir leche y productos lácteos regularmente en pequeñas cantidades.
  • Comer carne, pollo, huevos y pescado regularmente en cantidades normales.
  • Elegir cuidadosamente el tipo de grasas y aceites en la dieta y usarlos en cantidad limitada.
  • Limitar el consumo de azúcar y de alimentos y bebidas azucaradas.
  • Limitar el consumo de sal.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Mantener el equilibrio energético para lograr un peso corporal saludable.
  • Beber mucha agua a diario.
Share:

10 consejos para una alimentación saludable


El primer desafío a la hora de vernos y sentirnos cada día mejor es comprender que la clave está en incorporar hábitos que nos acompañen día a día y que nos permitan mantener un peso corporal saludable.

Añadir variedad de alimentos, sumar lo que nos gusta en su medida justa, hacer ejercicio físico moderado de acuerdo a nuestras posibilidades, dejar de lado los mitos alimentarios y recurrir, ante cualquier consulta, al médico especialista son algunas de las claves cuando de cuidar nuestra salud y de vernos bien se trata. Nuestro cuerpo es el resultado de nuestras elecciones.

Sobre la base de lo recomendado por las grandes sociedades científicas de nutrición a nivel mundial podemos tomar 10 consejos claves como disparador para la incorporación de hábitos saludables.


1. Coma alimentos variados


Necesitamos más de 40 nutrientes diferentes y ningún alimento por sí solo puede proporcionarlos todos. El suministro de alimentos que existe hoy en día facilita tomar una amplia variedad de alimentos, tanto comprando alimentos frescos para cocinar como comprando comidas preparadas o comida para llevar. ¡Elija los alimentos siempre de manera equilibrada!


2. Base su dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono

La mayoría de la gente no incorpora suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono como el pan, la pasta, el arroz, las papas y otros cereales, considerándolos prohibidos para lograr no engordar. Sin embargo, esto no es correcto, más de la mitad de las calorías de su dieta, es decir el 60 % aproximadamente, deben venir de estos alimentos. Lo ideal es aumentar la ingesta de fibra con el aporte de pan integral, la pasta integrales y otros cereales


3. Tome muchas frutas y verduras

La mayor parte de la gente no come la suficiente cantidad de estos alimentos que proporcionan importantes nutrientes protectores. Intente comer al menos cinco raciones al día. Pruebe nuevas recetas o vea qué platos preparados están disponibles en el supermercado.

4. Mantenga un peso corporal saludable y siéntase bien

El peso adecuado depende de muchos factores tales como el sexo, la altura, la edad y la genética. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer varias enfermedades como son los problemas cardiovasculares, de los huesos, articulares y el cáncer. El exceso de grasa aparece al ingerir más calorías de las que se necesitan. Estas calorías suplementarias pueden provenir de cualquier nutriente que contenga calorías (las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono o el alcohol) pero la grasa es la fuente más concentrada de calorías. La actividad física es un buen método para quemar calorías y hacernos sentir bien. El mensaje es simple: si está ganando peso, tiene que comer más moderadamente y ser más activo.

5. Coma raciones moderadas: reduzca, no elimine alimentos

Si ingiere las raciones adecuadas de cada alimento, es más fácil comer de todos los grupos de alimentos sin necesidad de eliminar ninguno. Si come fuera, podría compartir parte de su comida con un amigo. No abandone el hábito de comer con los que quiere.

6. Coma regularmente

Saltarse las comidas, sobre todo el desayuno, puede conducir a una sensación de hambre descontrolada, causando a menudo una sobre ingesta. Realizar la merienda puede ayudar a contener el hambre, pero no coma demasiado para no sustituir las comidas principales.


7. Beba muchos líquidos

¡Los adultos necesitamos beber por lo menos 1,5 litros de líquidos al día! Y necesitamos más cantidad si hace calor o si realizamos mucho deporte. Hidratarse es fundamental para vivir. El agua es obviamente una buena fuente de líquidos pero la variedad puede ser tanto agradable como saludable. Otras opciones son las bebidas dietéticas pero éstas no deben sustituir el aporte de agua.


8. Muévase

La ingesta de demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio pueden dar lugar a un aumento de peso. La actividad física moderada ayuda a quemar las calorías que nos sobran. También es bueno para el corazón, para el sistema circulatorio, para la salud en general y el bienestar. Así que haga de la actividad física una rutina diaria. ¡Use la escalera en vez del ascensor (tanto como para subir como para bajar)! Dé un paseo en su descanso para comer. Camine mientras habla por teléfono. ¡No hace falta ser un atleta para moverse!

9. ¡Comience ahora! y realice los cambios gradualmente

Realizar los cambios de su estilo de vida gradualmente es mucho más fácil que hacerlos de repente. Durante tres días, anote los alimentos y bebidas que consume entre las comidas y en las comidas. ¿Toma muy pocas raciones de fruta y verdura? Para comenzar, trate de comer solamente una ración más de fruta y verdura al día. ¿Sus alimentos preferidos son ricos en grasa y le hacen ganar peso? No elimine estos alimentos y se sienta mal, en cambio intente elegir comidas bajas en grasas o comer menos cantidad de éstos. ¡Y comience a usar la escalera en el trabajo!


10. Recuerde: todo es cuestión de equilibrio

No hay alimentos "buenos" o "malos", sólo planes alimentarios buenos o malos. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente permítaselos con moderación y elija otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud.

Asesoró la doctora Virginia Busnelli (MN 110351), Médica especialista en Nutrición. Directora Médica de CRENYF


Share:

BTemplates.com

Buscar este blog

Con la tecnología de Blogger.

Archivo del blog

Colaboradores